Escrito por Hidronor el 24-may-2019 11:12:08

Poda de frutales: fruta de hueso

Si bien ya no estamos en tiempo exacto de poda para este tipo de árboles, vamos a continuar con nuestra serie de artículos sobre poda que comenzamos con la poda del limonero y que continuaremos en próximas semanas.

La poda de árboles frutales es diferente del resto de podas. La finalidad consiste en conseguir un fruto de calidad. La clave está en que no haya un exceso de fruto, pero tenga un tamaño adecuado. No hay que podar demasiado, pues ello puede originar muy baja producción.

Si bien es cierto que, por ejemplo para, el albaricoquero lo ideal sería tener podado con la sabia baja, allá por los meses de Octubre-Noviembre, en estos momentos también jugamos con ventaja ya que la poda en estado de botón rosa (cuando vemos los pétalos de las flores en las yemas) nos permite identificar bien las yemas de flor.

NECTARINO

La idea principal es generar una estructura de ramas abierta que vaya desarrollándose a lo ancho, eliminando ramas verticales que generarán más madera que fruto, restando al árbol el vigor necesario.

Además de podar, si el árbol es joven podemos ir guiando ramas verticales, convirtiéndolas en posiciones horizontales, lo que cambiará el crecimiento general del frutal, y generará un mayor número de yemas, flores, y al final frutos.

En los primeros años de la vida del frutal, es necesario realizar una poda anual, cortando la madera que no va ser productiva, aumentando de esta forma la entrada de luz hacia el resto de ramas, y todo ello consiguiendo el tamaño más apropiado.

Factores a tener en cuenta al podar

A la hora de decidir cómo vamos a realizar la poda de los frutales de hueso de nuestra plantación hay varios factores que debemos tener en cuenta:

  • La especie que usaremos.
    No todas las especies de frutales de hueso reaccionan igual a la poda. Algunas no se adaptan bien a algún sistema de formación concreto. Es importante conocer bien la especie y variedad usadas.

  • La variedad patrón.
    En muchos casos se eligen variedades patrón que reducen el vigor de los árboles. Tener claro el efecto de nuestra variedad patrón sobre el vigor del árbol es básico. De esta forma podremos saber la intensidad de poda necesaria.

  • Operaciones del cultivo.
    Programa de riego y abonado: en general a más riego y abonado aumenta el volumen de la vegetación. Por este motivo la poda tendrá que ser más intensa si hay un exceso de abonado. Un buen control de riego y abonado es básico para no malgastar recursos en poda.

    Control fitosanitario:
    como hemos dicho anteriormente la poda puede ayudar al control de enfermedades. Una buena aireación es básica para controlarlas. Además se pueden eliminar zonas dañadas o enfermas de los árboles.

    Reguladores de crecimiento.
    Orientación de la plantación:
    juntamente con la poda son básicas para conseguir una buena iluminación en todas las zonas del árbol.
  • Factores ambientales: como horas frío, posibilidades de heladas, etc. Tenerlos en cuenta también es importante para conseguir que la poda cumpla sus objetivos.

Tipos de poda

Según el objetivo que se quiera conseguir con la poda se pueden distinguir distintos tipos de poda. Todos ellos se realizan en los frutales de hueso en las distintas etapas de producción:

  • Poda de formación: esta poda pretende formar la estructura de la plantación con el sistema de formación elegido. Este tipo de poda se realiza en la fase juvenil de los árboles. Esta poda se realiza a principio o finales de invierno según el frío de la zona.
  • Poda de aclareo: es la poda de los frutales de hueso más rápida. Se trata de eliminar los chupones (ramas que crecen verticalmente y no dan fruto). De esa forma los nutrientes de la planta se concentran en el crecimiento y maduración del fruto.
  • Poda en verde: El objetivo es eliminar la madera necesaria una vez recolectados los frutos. Se realiza a finales de verano. Se eliminan ramas muy altas o ramas bajas y rastreras. En según qué frutales de hueso es suficiente esta poda y no es necesaria una poda productiva en invierno. El albaricoquero y el ciruelo son ejemplos de eso.
  • Poda de producción: El objetivo es fijar la capacidad productiva del árbol frutal. Se realiza en invierno cada año. La idea es dejar la mayor cantidad posible de ramas productivas que puedan dar frutos de calidad. Se elimina todo lo no necesario. Es importante en frutales que producen mucha madera como el melocotonero o el nectarino. Es una poda que realiza mucha precisión.
  • Poda de renovación: se realiza en los árboles en los que es necesario eliminar partes enfermas o inútiles. Eso muchas veces se realiza junto con la poda de aclareo.

Imaginando que la poda de formación ya está hecha, y tenemos nuestros árboles formados a pleno viento, empalizada, o cualquier otra estructura que hayamos decido, trataremos de hacer la necesaria poda anual de fructificación. Se trata básicamente de hacer una poda de aclareo de ramaje y una poda de rejuvenecimiento de las ramas que han fructificado, equilibrando vegetación y fructificación.

Hay que tener en cuenta que las heridas demasiado importantes producen pérdida de goma, chancro y muerte de ramas, además de producir excesivos chupones.

Para prepararnos para podar debemos interpretar bien los distintos órganos que poseen este conjunto de especies. Básicamente son:

A) Órganos fructíferos: 

Ramo mixto.

Es el ideal. Presenta a lo largo del ramo yemas de madera y botones florales. Las yemas de madera son las que nos darán el reemplazo.

cerezo ramo mixto poda

Chifona.

De 15-30 cm. Sólo presenta botones florales y la yema terminal es de madera. Presenta yemas vegetativas latentes en la base que permiten su rejuvenecimiento. Esto último es factible en albaricoquero, pero más difícil en melocotonero.

melocotonero chifona poda

Ramo de Mayo.

Brote corto de 2-5cm. Presenta una pequeña yema de madera rodeada de 4-6 botones florales.

almendro ramo de mayo poda

B) Órganos estériles: 

Chupones.

Hasta 2 metros y con ramificaciones secundarias.

chupones poda frutales hueso

Ramos de madera.

Sólo yemas de madera. Sirven para rejuvenecer.

Una vez conocidos los órganos de fructificación , de los que acerco un esquema, la poda de fructificación consiste básicamente en:

-Reducir las ramas de madera a cuatro o cinco yemas. Así, estas últimas derivarán a órganos fructíferos: ramos de mayo y ramo mixto…

-Reducir los chupones a dos yemas.

-Ramos mixtos: Cortar por encima del quinto o sexto grupillo de botones florales dejando una yema vegetativa final tirasavia.

-Chifona: La dejamos intacta.

-Ramo de Mayo: Lo conservamos tal cual.

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