Escrito por Hidronor el 10-ago-2017 16:00:00

Mantenimiento del tractor I: 8 consejos para tenerlo siempre a punto

Tanto si lo utilizamos en una finca particular como en una explotación agrícola o ganadera, el buen mantenimiento de la maquinaria agrícola es algo básico para cualquier propietario.

Hoy queremos comenzar una serie de artículos de blog que llamaremos "Mantenimiento del tractor" y en los que te ofreceremos consejos para tu tractor, recomendaciones sobre carburantes, posibles averías con sus síntomas y soluciones que tener en cuenta, etc. 

8 consejos básicos para tener el tractor siempre a punto

1. Estudia el manual del usuario.

114560802_DEUTZ-FAHR-TRACTOR-WORKSHOP-PARTS-OWNER-USER-MANUAL-DOWNLOAD.jpg

Algo tan sencillo como leer el manual dado por el fabricante es algo que no se suele hacer. El fabricante tiene instrucciones específicas para los cuidados básicos de tu equipo, y tienen la experiencia para darte los mejores consejos sobre cómo hacerlo.

¿Qué encontrarás en el manual?

Programa de mantenimiento. Te dirá cuáles son los intervalos para un mantenimiento de rutina, incluyendo lubricación del chasis, motor, transmisión, y cambio de aceite hidráulico, cambios de filtro, y otros artículos de mantenimiento.
Especificaciones. Es una tabla que te especificará el tipo de fluido para la transmisión, sistema hidráulico, frenos, y refrigerante del motor, así como sus capacidades. El inflado de llantas, la torsión de pernos, y otro tipo de información se puede encontrar en la sección de “Especificaciones” u otras secciones del manual.
La ubicación de puntos de lubricación (casquillos de engrase), varillas de medición de fluidos o tubos indicadores, e instrucciones sobre la limpieza de filtros de aire y de combustible.
Instrucciones básicas de operación y otras informaciones específicas para tu tractor.

2. Consigue herramientas.

llave-inglesa_opt.jpg

El mantenimiento de un tractor requiere de varias llaves inglesas y otras herramientas más grandes que las de mantenimiento para autos, así que ten a mano las herramientas que necesites. Te damos una guía básica sobre qué tipo de útiles usar:

Taladro atornillador. 
Debe ir con sus brocas de tamaño especificado por el mandril. Las más comunes del 1 al 10, especiales para madera o para metal, e incluso, de cobalto para acero. Tiene que ser fácil de usar, saber qué tipo de rodamientos lleva, que potencia de motor, y fijarse en su ergonomía. También conviene que disponga de un led para iluminar el área en la que estamos trabajando.

Una amoladora
de categoría media, profesional, tiene un diámetro de disco de 115, 125 ó 230 mm, y una potencia de 2.000 W.

Equipo de soldadura.
En función de las necesidades, se puede optar por equipos más profesionales.

Equipo inverter.
Para soldar la chapa de un remolque, o cosas similares, se puede hacer correctamente con los equipos denominados “inverter”. Son pequeños, sencillos, de poco peso y capaces de solucionar más de un apuro. 

MIG-MAG.
Si la soldadura que queremos hacer es grande, habría que optar por comprar equipos de hilo o MIG MAG. Estos equipos son de hilo, y funcionan con el aporte del mismo hilo que le llega constantemente a la pistola, donde se mezcla con el gas (de 6 a 10L/min).

Herramientas manuales, de acero al cromo-vanadio:
- l
laves combinadas métricas, de acero al cromo-vanadio;
- l
laves de vaso con tamaños de 8 a 32 mm.;
- juego de puntas cortas para carraca,
- l
lave inglesa, la más imprescindible y usada;
- l
laves Allen y Torx;
- l
laves de filtro, de cadena o de fleje;
- d
estornilladores, en 3 ó 4 tamaños, tanto de punta estrella como de punta plana. Tienen que ser de punta tratada, con acabado de cromo pulido para evitar oxidaciones y alargar su vida útil;
- a
licates, cortante, con mordaza a presión y otro “multiforma”;
- m
artillo o maza, con mango de madera, imprescindible en el campo;
- l
lave de ruedas, en cruz: 17-19-21 mm;
- m
ultiplicador de fuerza que permita con un mínimo esfuerzo, aflojar o pretar tuercas difíciles;
- r
emachadora, con dos manos y cuatro embocaduras para remaches; llave grifa con mandíbula de hasta 75mm

3. Protege el tractor de los elementos.

Debido a que la mayoría de tractores para granja y jardín más pequeños no tienen una cabina para proteger el asiento, el panel de instrumentos ni los componentes de metal, es una buena idea almacenarlos en una caseta o garaje. Si no puedes hacer esto, mantén el sistema de escape lejos de la lluvia, y cubre el asiento y los instrumentos.

4. Revisa regularmente los fluidos.

La utilización de un tractor se mide por horas, no por kilómetros, así que la cantidad de uso podría ser engañosa, y los componentes que sufran fugas pueden causar la falla de partes costosas.

Revisa el aceite del motor.
Revisa el fluido de transmisión.
Revisa el líquido refrigerante en el radiador.
Revisa el aceite hidráulico.
Revisa el electrolito de la batería.

5. Revisa la inflación de las llantas.

llantas de tractor.jpg

Una inflación baja no siempre es obvia, debido a la forma. Las llantas traseras normalmente tienen entre 0.8 y 1.3 bar (12 y 20 psi) de presión de inflado, las llantas delanteras pueden tener hasta 2.2 bar (32 psi). Las llantas traseras en los tractores de granjas se deben llenar de balasto, especialmente si vas a sacar alguna herramienta donde se requiere una máxima tracción. Generalmente, el balasto es agua a la que se agrega una solución anticongelante.

6. Mantén los varillajes de los frenos lubricados, y asegúrate de que los frenos estén ajustados por igual.

Muchos tractores tienen frenos mecánicos que operan por un sistema de varillaje y leva en lugar de un sistema de fluidos maestro/esclavo. Estos frenos están ubicados en los ejes traseros y trabajan independientemente, para que así puedan usarse para dirigir al tractor en esquinas estrechas o para ir en sentido inverso. Los pedales de freno se engranarán para viajar en carretera, de manera que un pedal no esté accidentalmente engranado por sí mismo, haciendo que el tractor gire cuando circule a una velocidad alta.

7. Revisa los indicadores.

Supervisa siempre la temperatura, la presión del aceite y el tacómetro.

El indicador de temperatura debe marcar un rango de operación normal, pero siempre que el indicador muestre que la temperatura está por encima de los 90 grados Celsius (200 grados Fahrenheit), quiere decir que el motor se encuentra caliente.

Si está equipado con un motor diésel, la presión de aceite debe estar entre los 2.7 y 4 bar (40 y 60 psi).

El tacómetro te muestra a cuántas revoluciones por minuto está girando el cigüeñal. Los motores diésel están diseñados para operar a menos RPM y a una torsión más alta que los motores de gasolina, y no es recomendable hacer funcionar el motor a más revoluciones u operarlo al máximo de revoluciones por minuto.

1184098.jpeg

8. Revisa los filtros regularmente.

La mayoría de sistemas de los tractores están equipados con filtros para protegerlos contra la suciedad, el agua, u otros contaminantes que podrían causar una falla en los componentes.

Revisa para ver si el filtro de combustible
tiene agua acumulada. La mayoría de motores diésel tienen un filtro separador de agua, ya que el combustible diésel atrae la humedad.
Revisa el filtro de aire con frecuencia.
Generalmente, los tractores son operados en condiciones muy polvorientas, y en algunos casos, los filtros se deben limpiar diariamente o cada semana. Limpia el filtro de aire con un aspirador común o con aire comprimido, pero nunca lo laves. Cambia el filtro de aire cuando no se pueda limpiar satisfactoriamente, o si el filtro se encuentra dañado.
Además, te recomendamos que

1) nunca sobrecargues tu tractor, si lo utilizas para cultivos o para siega, debe tener específicamente un tamaño recomendado para el trabajo que realizas. 
2) utilices un carburante apropiado: nosotros te recomendamos Repsol Agrodiesel e+10, pues además te ayudará con el correcto mantenimiento del tractor.

Pedir Repsol Agrodiesel E+10 sin azufre

Topics: Gasóleo Agrícola, Agrodiesel E+10, Maquinaria Agrícola